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El tiempo dirá si lo que consiguió Leandro Marelli, este 1 de junio de 2009 es el primer paso de una exitosa carrera o tan sólo la conjunción de varios factores que concluyeron en una gran actuación. Sin embargo los antecedentes de este chico indican que esto no es una casualidad. Leandro es fruto de la exitosa Escuela de la Asociación Argentina de Golf, que en los últimos años, ha formado talentos como Estanislao Goya, Alan Wagner, Sebastián Saavedra y unos años más atrás todavía, Rafael Echenique y Daniel Vancsik. El esfuerzo, la dedicación y el trabajo apuntado a un objetivo claro como es una carrera profesional sin dudas son algunas de las razones por las que se puede explicar este éxito. Desde ningún punto de vista se puede minimizar este logro ante la falta de los "mejores profesionales" por su participación en las distintas giras del mundo, ya que Marelli demostró un talento que sorprendió a propios y a extraños.
Los que ya lo conocían, no esperaban semejante rendimiento aunque sabían de su potencial, los que no lo conocían, como el mismo Andrés Romero que dijo que "Leandro me dejó sin palabras", se fueron impresionados por la solidez de un chico que soportó la presión como el más experimentado, y que demostró un juego completo: potencia con el drive, dominio de los hierros largos, gran toque alrededor del green y un putter letal, que fue sin duda una de las claves de su triunfo. Después de dos días de lluvía y frío, el sábado amaneció a pleno sol y con la expectativa que tenían todos los tucumanos de ver a "su" Pigu Romero confirmar su favoritisimo. Esa presión, reconocida por Andrés, más aún que todavía está inseguro con su juego le dieron al Abierto del Norte un matiz inesperado. Junto al Pigu salían dos aficionados, Marelli y Tomás Cocha, quienes a priori no podrían ante la presión de jugar con el ídolo local. Pero las cosas se dieron distintas, Romero anduvo errático desde el tee y logró mantenerse gracias a su juego corto, mientras que Marelli se encontraba con la punta luego de dos birdies en el hoyo 2 y 3.
Los altibajos dominaron esos primeros nueve hoyos, pero llegó el hoyo 10 que sería clave en este torneo. El tucumano levantó una estaca demarcatoria de fuera de límites que no se podía mover y fue penalizado con dos golpes de multa, eso lo llevó a otro bogey en el hoyo 11 y a Marelli le dio una mayor tranquilidad ya que se afianzaba en la punta. Luego del complicado hoyo 12, comenzó una verdadera demostración del santafecino, cinco birdies en los últimos seis hoyos le dieron una ventaja de siete golpes más que importante con una ronda por disputarse. A la hora del análisis Marelli demostraba la misma frialdad que había mostrado en la cancha.
"Jugué un gran golf hoy, me sentí muy cómodo y en ningún momento sentí presión, si sigo con esta confianza es probable que pueda tener una gran alegría", decía con sus 18 años. En el otro rincón, el Pigu desde su humildad característica comentaba "A pesar de que me pasó de todo, yo no jugué bien, pero hay que reconocer lo bien que jugó Leandro, la verdad que nunca lo había visto jugar y demostró que tiene un gran futuro, realmente me complicó la defensa del título". El domingo, en otro día espectacular, a pleno sol, los que llegaban a Alpa Sumaj soñaban con que el Pigu hiciera alguna de esas vueltas históricas que alguna vez presenciaron, pero en el fondo sabían que estaba complicado el panorama para el ídolo local. Lo más importante era comenzar con el pié derecho, poner un poco de presión con algunos birdies, pero nada de eso sucedió. És más Marelli sacó ocho golpes, luego del birdie del hoyo tres y recién el tucumano pudo anotar su primer birdie en el 8, donde el campeón realizó un excelente approach desde una posición complicadísima para anotar un nuevo birdie.
El birdie en el 9 más un bogey del puntero en el 10 le dieron una luz de esperanza a los tucumanos, que se ilusionaban con una arremetida inolvidable, pero pronto se esfumaron esas esperanzas. El Pigu subió el 11, después de fallar su salida y allí pareció terminar el torneo. A todo esto, Marelli seguía mostrando todo su repertorio de golpes. En el 11 hizo un gran approach desde el collar del green para salvar el par, en el 14 pegó un excelente segundo tiro para dejarse un cómodo birdie en ese corto par 5, y luego puso piloto automático para su primera victoria junto a los profesionales.
La caminata del hoyo final fue emocionante según sus propias palabras, tanto Andrés Romero como Ramiro Goti lo felicitaron y para terminar mostró algo más de su juego, ya que luego de fallar el green por la derecha, se dejó un putt de unos cinco metros para birdie, que con la tranquilidad de los grandes lo embocó por el centro del hoyo. En el final se lo vio compartiendo la entrega de premios con Andrés Romero y con Ángel Cabrera, quien como amigo de la casa llegó a Tucumán para la definición. Cuando se le preguntó si soñaba con jugar alguna vez los torneos que nuestros mejores jugadores juegan habitualmente, Marelli dijo que todavía "es un sueño". Sin embargo si continúa por este camino, va en el camino adecuado.
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